2020 llega a su fin y todos lo estamos deseando. Parece que por comernos 12 uvas el Mundo dará un giro inesperado y todo cambiará de forma radical. Desafortunadamente no será así pero lo que sí será diferente será nuestra ilusión. Por algo que desconocemos y que seguro tiene su esencia en aspectos sociológicos, los humanos somos de fechas y marcarnos determinados hitos temporales para los nuevos comienzos. Así nos pasa con el gimnasio, las dietas, estudiar, etc. Por eso quizás la ilusión, la motivación y las ganas volverán a todos cuando empecemos el nuevo año, un 2021 más que esperado.

Mientras eso llega, que no falta nada, es el momento de parar y revisar – repasar para analizar en profundidad todo lo que nos ha dejado el que sin duda ha sido el año más intenso, complicado y sorprendente de nuestra historia reciente.

Un año que siempre recordaremos y que si no lo utilizamos para aprender será el año más devastador de nuestra vida. Ha sido duro a todos los niveles pero es importante que sepamos tomar distancia para así sumar a nuestro conocimiento el aprendizaje que nos haya dejado. Y si lo miramos bien, ha sido mucho.

En términos profesionales 2020 ha sido un auténtico reto en todas las áreas de la empresa y todos los ámbitos de negocio. Cuales quieran que hayan sido las consecuencias para tu empresa, las has tenido que notar y seguro que te han obligado ha hacer cambios. Es el momento de repasar esos cambios, analizar su impacto en nuestro equipo y valorar qué se queda para implementarlo de forma definitiva porque es positivo y qué hay que cambiar y modificar con más tiempo y perspectiva.

En nuestro caso particular, en JSV, 2020 por supuesto ha sido un año intenso pero estamos muy agradecidos a todo lo ocurrido. Nos hizo comprobar de la noche a la mañana cuál era nuestro nivel para afrontar una situación así. Como todos, tuvimos que sumarnos al teletrabajo una buena mañana sin que lo tuviésemos contemplado. En una empresa tecnológica como la nuestra en la que los ordenadores “potentes” son básicos (suelen ser dispositivos fijos), el teletrabajo no era tan fácil como en otras compañías de coger los portátiles y a casa. Tuvimos que hacer un análisis rápido y eficaz de la situación, valorar soluciones e implementarlas en tiempo record.

A día de hoy todos en el equipo tenemos la capacidad de teletrabajar aunque también es cierto que dependiendo de los departamentos y sus necesidades, hemos ido volviendo a la oficina de forma escalonada.

Una oficina que además, hemos tenido que adecuar a esta situación porque nuestra prioridad siempre ha sido que el equipo esté seguro y a salvo de posibles contagios (algo que por otro lado, no hemos tenido y es todo un logro en una plantilla de más de 50 personas). Ahora nuestra nueva oficina (esa que estrenamos por el 25 aniversario de JSV) está totalmente adaptada a la era post-covid cumpliendo con todas las medidas de seguridad. Otro reto que no teníamos en nuestro escenario y que pudimos cumplir en tiempo record.

Otro de los cambios importantes que hemos tenido en este año y que no pensamos que sería así es el modo de realizar las implantaciones de los proyectos con nuestros clientes. Hemos pasado de hacerlas cien por cien presenciales en las instalaciones de los clientes a hacerlo de forma remota / telemática por la incapacidad de movimiento en determinados momentos. Para cumplir este hito hemos contado con la ayuda inestimable de nuestro equipo técnico que ha estado de diez y también con nuestros clientes que entendiendo la situación y no queriendo bajar el ritmo ni el nivel, han puesto todo de su parte para que todo fluyera y funcionara.

Hemos mantenido el contacto con el equipo, hemos trabajado de forma remota pero unidos, hemos modulado nuestras fórmulas de venta para adaptarnos aún más a un escenario totalmente online… Y todo ello sin que nuestro día a día en cuanto a volumen de tareas y calidad de las mismas se viese afectado.

En JSV hemos apostado en todo momento como principal valor por nuestro equipo. El Erte nunca estuvo en nuestra mente y hemos salvado el año sin necesidad de acogernos a él. Todo un logro porque realmente si hay algo que conforma la empresa y que es imprescindible es cada una de las personas que la forman y a los que les estamos muy agradecidos por el esfuerzo y dedicación de este año.

¿2021? Ya lo tenemos planificado y pensado pero eso sí, sabiendo que tenemos un margen de improvisación bastante amplio porque también hemos aprendido que hay que planificar pero que de repente, todo puede cambiar en cuestión de minutos y hay que aceptarlo y subirse al tren en marcha. No hay otra opción.