Los dispositivos por voz se entrenan. No es que sean deportistas que van a competir sino que tienen que entender a la persona que les habla y que va a utilizarlo. Cada uno hablamos de una manera, tenemos acentos, tips y dejes que una máquina debe aprender para después reconocer a su usuario. ¿Cómo lo hacen? Con entrenamiento.

Reconocimiento de voz

Cuando se implementa una solución por voz en cualquier empresa – almacén – departamento de logística es imprescindible pasar por un periodo de adaptación y formación para todos los implicados.

Además de la puesta en marcha inicial en la que como comentamos, habrá que realizar la pertinente acción de formación para todos. Aprender a trabajar con manos libres y confiar en que un auricular capta nuestras instrucciones y las transforma hacia nuestro sistema CRM o ERP, es un ejercicio intenso. Estamos habituados a trabajar de una forma y solo el cambio, ya va a conllevar un esfuerzo. Si además, es una fórmula nueva, con herramientas a las que no estamos habituados y con metodologías novedosas, necesitaremos aprender a hacerlo de forma práctica, mecánica y también emocional (como decimos, hay que confiar en el sistema porque no estaremos viendo y comprobando en cada momento lo que recoge el sistema por voz).

El equipo de JSV, en el momento de la implantación, realizará dicha ejecución de las soluciones, el arranque de las mismas y mostrará al equipo cómo funciona así como la forma de trabajar con ellas.

Entre ellas, se incluirán las instrucciones para realizar los “entrenamientos por voz”.

Cada dispositivo tendrá que reconocer a los miembros con los que va a trabajar. Su Voz, la voz de cada uno es única y hay que enseñar a la máquina a diferenciar unas personas de otras.

No es algo complicado ni mucho menos, tedioso pero sí será una acción a ejecutar cada vez que alguien vaya a comenzar a utilizar un dispositivo. La herramienta – el dispositivo tiene que hacerse con la voz, los tips del habla particulares de cada uno, los acentos y es que aunque dos personas hablemos el mismo idioma, lenguaje y digamos las mismas palabras, tenemos muchas diferencias que un dispositivo como el de Voz, con amplia sensibilidad, capta y puede llevarle a confusión (directamente no reconocerá dicha orden).

15 minutos como máximo es lo que destinaréis a esta acción. No es tiempo reseñable en el cómputo de la jornada o incluso, del mes pero es una acción indispensable para el correcto funcionamiento de los dispositivos por Voz.

Si necesitas asesoramiento técnico para el entrenamiento de tus dispositivos por voz, pregunta a nuestro equipo técnico de JSV y solucionarán las dudas de forma ágil y eficaz.