Veinticinco años puede ser un suspiro o toda una vida. Todo depende de cómo se mire y del contexto en el que se analice. Hoy en día, en el escenario actual, que una empresa cumpla 25 años y que continúe en crecimiento constante es toda una hazaña. Y en JSV lo hemos conseguido.

Este pasado sábado, 21 de septiembre de 2019, hemos celebrado nuestro 25 aniversario. Una fecha más que marcada en nuestro calendario y es que no todos los días se puede compartir con un gran equipo, el nuestro, el haber llegado hasta aquí y lo más importante, con planes de futuro a largo plazo.

Y precisamente esa es la pieza fundamental que ha hecho posible que estemos de conmemoración, el equipo. Sin él, sin el impresionante equipo que conforma JSV habría sido no sabemos si imposible pero si muchísimo más difícil, tedioso y enfrentándonos a más dificultades (muchas más de las que ya trae consigo la aventura de emprender y hacer crecer una empresa).

El equipo es el gran valor de nuestra empresa. Es el bien más preciado y lo que nos impulsa día a día a continuar con este reto. El equipo de profesionales que cada mañana se pone manos a la obra es por lo que hoy, estamos aquí.

25 años en una empresa dan para mucho. Para acertar, para fallar, para volver a intentarlo y por supuesto, para conseguirlo porque las cosas no hay que intentarlas, hay que hacerlas. Y ese es siempre nuestro objetivo: hacer haciendo. Con cada experiencia avanzamos pero lo más importante, aprendemos. Del aprendizaje es de lo que también estamos más orgullosos. De los buenos resultados, hemos aprendido a hacer las cosas bien pero de los malos, de los errores, de los fallos es cuando más nos hemos puesto las pilas para ser autocríticos y que esa situación no cayese en saco vacío. Si no se aprende, no se avanza y eso es algo a lo que desde JSV, no estamos dispuestos.

21 de septiembre de 1994

De la historia de JSV hablaremos o mejor dicho, escribiremos, largo y tendido en estas semanas pero para poder hablar de un 25 aniversario es imprescindible echar la vista atrás y pensar en aquel 21 de septiembre de 1994 cuando las ilusiones, ideas y sueños de nuestro Ceo, Jordi, se hicieron realidad en la constitución de lo que hoy es JSV. Ahí, ese día, empezó todo, un largo camino que a día de hoy, y con 25 años en sus haberes y cuando estamos en plena juventud, no ha hecho más que empezar.

Este año celebramos nuestro 25 aniversario y para comenzar qué mejor que un encuentro, el mismo día del cumpleaños (que las fechas son para celebrarlas) con todo nuestro equipo en las recién inauguradas y listas para la ocasión, nuevas oficinas de la compañía en Valencia. Una celebración que ha estado a la altura de todo el trabajo realizado y que nos ha servido como punto de encuentro entre todo el equipo. Trabajar en diferentes sedes y viajando entre proyecto y proyecto no nos permite estar todo lo en contacto que nos gustaría pero qué mejor que una fecha tan señalada y marcada para todos para celebrar juntos.

Veinticinco años no son nada o son mucho, depende de cómo se mire. Si es para servirnos de la experiencia y del aprendizaje, han sido años impresionantemente productivos. Si son para evaluar nuestro capacidad para seguir adelante… Por muchos 25 años porque estamos igual o incluso más ilusionas que el primer día.

25 años al servicio de nuestros clientes

Durante estos 25 años en JSV hemos tenido dos prioridades: nuestro equipo y nuestros clientes. Como reseñábamos al comienzo de este post, nuestro mayor valor es nuestro equipo, nuestras “personas” que son piezas fundamentales de la compañía y que hacen que cada proyecto que ejecutamos sea un éxito y el cliente, quede más satisfecho.

La segunda piedra angular de nuestro proyecto son precisamente ellos, nuestros clientes, para los que día a día nos esforzamos en ser mejores y ofrecer soluciones de logística más avanzadas y adecuadas a cada caso particular y objetivos de empresa.

A nuestros clientes les cuidamos pero sobre todo, les ayudamos a encontrar esa solución a sus necesidades. Esa es siempre nuestra motivación principal y esa seguirá siendo en estos nuevos 25 años que comenzamos ahora.

Para ello tenemos siempre en nuestras miras el diario de a bordo de los años que nos han hecho llegar hasta aquí y como propulsor, la energía renovada que estrenamos en esta nueva etapa.

Porque 25 años no son nada o son mucho según del punto desde el que se miren… ¡Por muchos años más juntos! Gracias a todos por acompañarnos.